• Maria Carolina Besa Mozo

La mejor manera de comenzar un nuevo hábito





Continuando con el libro de James Clear, aquí tenemos el capítulo nº5.


Una buena opción es implementar un concepto llamado “Intención de implementación” que consiste en un plan que se establece de antemano para definir cuándo y dónde se va actuar. Es decir cómo se intenta implementar un hábito en particular.


De manera general el formato para crear una intención de implementación es:


“Cuando la situación X se presenta, yo voy a realizar la respuesta Y

Las intenciones de implementación aumentan las probabilidades de que las personas se apeguen a hábitos como reciclar, estudiar, dormirse temprano y dejar de fumar.



El concepto central está claro: las personas que hacen un plan específico que determina cuándo y dónde van a realizar un nuevo hábito, tienen más probabilidades de tener éxito.


Muchas personas piensan que les falta motivación cuando en realidad lo que les falta es claridad.


La manera sencilla de aplicar esta estrategia a tus hábitos consiste en completar la siguiente oración:





Yo haré ( CONDUCTA ) a las (TIEMPO) en (LUGAR)


Si no estás seguro de cuándo iniciar tu hábito, intenta hacerlo el primer día de la semana, del mes o del año.


Existe otro beneficio de las intenciones de implementación. El ser específico acerca de lo que quieres y cómo vas a obtenerlo te ayuda a decir no a las cosas que te desvían del progreso que distrae su atención y que te sacan de curso.



Acumulación de hábitos: un sencillo plan para superar tus hábitos


Es común que decidas lo que tienes que hacer con base en la acción que apenas acabas de terminar.


Cuando se trata de desarrollar nuevos hábitos, puedes usar esta interconexión entre conductas a tu favor.


Una de las mejores maneras de desarrollar un nuevo hábito consiste en identificar un hábito que ya realizas diariamente para luego colocar tu nuevo hábito sobre el anterior. Esto se llama acumulación de hábitos.


La acumulación de hábitos es una forma especial de la intención de implementación. En lugar de relacionar tu nuevo hábito con un tiempo y un lugar determinado, lo relacionas con un hábito que ya practicas regularmente.


“Después de (HÁBITO ACTUAL), yo haré (NUEVO HÁBITO)

La clave consiste en vincular la nueva conducta deseada con un hábito que ya realizas diariamente. Una vez que dominas esta estructura básica, podrás empezar a crear conjuntos más grandes al encadenar varios hábitos.


También es posible intentar nuevas conductas en medio de una cadena de hábitos ya establecida.


La acumulación de hábitos te permite crear una serie de reglas sencillas que guiarán tu comportamiento futuro.


El secreto de crear una cadena de hábitos exitosa consiste en seleccionar la señal apropiada para desencadenar el proceso.


Acumulación de hábitos




Una manera de encontrar el detonante apropiado para tu cadena de hábitos consiste en realizar una lluvia de ideas para hacer una lista de tus hábitos actuales. Y otra lista con todo lo que sucede en un día sin fallar. (ejemplo, sale el sol, llega un whatsapp a tu celular, El sol se pone, etc)


Con esto puedes comenzar a buscar el mejor lugar para integrar tu nuevo hábito dentro de tu estilo de vida.


La acumulación de hábitos trabaja mejor cuando la señal es altamente específica y se puede poner en acción de inmediato.



En conclusión


  • La primera ley del cambio de conducta es hacerlo obvio.

  • Las señales más comunes son el tiempo y lugar.

  • Crear una intención de implementación es una estrategia que puedes usar para integrar un nuevo hábito en un horario y lugar específico.

  • La fórmula de la intención de implementación es:

Yo haré (CONDUCTA) a (TIEMPO) en (LUGAR)

  • La acumulación de hábitos es una estrategia que puedes usar para integrar un nuevo hábito con otro que ya prácticas.

  • La fórmula de la acumulación de hábitos es:

Después de (HÁBITO ACTUAL), yo haré (NUEVO HÁBITO)


3 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo