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Cómo construir mejores hábitos

Actualizado: 5 oct





Continuando con el libro de James Clear, aquí tenemos el capítulo nº3.


1. Por qué nuestro cerebro desarrolla hábitos


Un hábito es una conducta que se ha repetido lo suficiente para volverse automática.


Tus hábitos son justamente una serie de soluciones automáticas que resuelven los problemas y presiones que enfrentas regularmente.El científico conductista Jason Hreha escribió: “Los hábitos son, simplemente, soluciones confiables a problemas recurrentes que surgen a nuestro alrededor.”


Los hábitos son atajos mentales aprendidos gracias a la experiencia

Los hábitos reducen la carga cognitiva y liberan la capacidad mental, lo que permite dedicar la atención consciente a otras tareas.


Los hábitos no restringen la libertad, en realidad la promueven. Esto porque las personas sin hábitos bajo control, son aquellas que disfrutan de menos libertad.


Cambiar tus hábitos es desafiante por dos motivos:

  1. Tratamos de cambiar algo que no es lo que debemos cambiar.

  2. Tratamos de cambiar nuestros hábitos de la manera equivocada.

Nuestro primer error consiste en tratar de cambiar algo que no es lo que debemos cambiar. Para entender esto hay que tomar en cuenta que existen tres niveles en los que los cambios pueden ocurrir. (Imagina las capaz de una cebolla)



2. La ciencia de cómo trabajan los hábitos


El proceso de construir un hábito puede dividirse en cuatro simples pasos: señal, anhelo, respuesta y recompensa





Este patrón de cuatro pasos es la columna vertebral de cada hábito y tu cerebro pasa por estas etapas siguiendo el mismo orden en todas las ocasiones que se pone en práctica.


Primero tenemos la señal. Esta desencadena el proceso en tu cerebro que inicia determinada conducta. Se trata de una pequeña porción de información que anticipa la recompensa.



Tu mente continuamente analiza tu ambiente interno y externo para localizar pistas de dónde se localizan las recompensas.


Debido a que la señal es la primera indicación de que hay una recompensa cercana, ello naturalmente nos conduce a un anhelo por alcanzarla.


Los anhelos constituyen el segundo paso y son la fuerza motivacional que hay detrás de cada hábito.


Lo que anhelas no es el hábito en sí, sino el cambio de estado que trae contigo.


Los anhelos difieren de una persona a otra. En teoría, cada pieza de información podría desencadenar un anhelo, pero en la práctica, las personas no son motivadas por las mismas señales.


El tercer paso es la respuesta. Es justamente el hábito que realizas, el cual puede ser un pensamiento o una acción.


Finalmente, la respuesta te lleva a obtener la recompensa.


Las recompensas son la meta final de cada hábito. La señal consiste en darse cuenta de cuál será la recompensa. El anhelo consiste en desear obtener la recompensa. La respuesta consiste en obtener la recompensa.

Sin los primeros tres pasos, la conducta no ocurrirá. Sin el cuarto paso, la conducta no se repetirá.





Podemos dividir estos 4 pasos en dos fases:


  • La fase del problema y la fase de la solución.

  • La fase del problema y la fase de la solución.


Las fase del problema incluye la señal y el anhelo y ocurre cuando nos damos cuenta de que es necesario cambiar algo.


La fase de la solución incluye la respuesta y la recompensa y tiene lugar cuando te decides a tomar acción y lograr el cambio que deseas.





3. Las cuatro leyes del cambio de conducta





Podemos invertir estas leyes para aprender cómo se puede eliminar un mal hábito.



Cuando requieras hacer cambios en tu comportamiento, simplemente pregúntate a ti mismo:






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